A los idiotas no hay que mejorarlos, hay que esquivarlos. Todo el tiempo nos cruzamos con gente que pone trabas, distorsiona las cosas, no colabora y nos vemos con la necesidad de corregirlos. A lo largo del tiempo me di cuenta que es un trabajo inútil. Si te peleas con un chancho en el barro vas a quedar embarrado y quizás no se den cuenta de afuera que vos no son un chancho. Es mejor esquivarlos, seguir adelante. Tarde o temprano los idiotas se van quedando atrás, perdiendo relevancia, diluyendose. No pierdas vos tu tiempo, deja que la realidad vaya dejando de manifiesto su poca adaptación. Acordate: la próxima vez esquivalos, no los corrijas...