Hoy volví a ver a los Guerreros versus Boca Juniors. Tanto en cadetes como en juveniles al finalizar el primer tiempo íbamos perdiendo por alrededor de quince puntos. Pero el equipo se abraza, se habla entre si, se mira a los ojos y la mística comienza. Vamos encima del rival como un tigre sobre su presa. El rival empieza a cometer errores, ya nadie la quiere tirar, es todo confusión. Y ahí vamos nosotros por todo. Y cuando lo empatamos vamos por mas. Nadie quiere ganar mas que nosotros. Posiblemente otros equipos sean mejores pero nadie tiene mas alma que los Guerreros de Pedro Echague.
Psicólogo Deportivo. No hay forma de competir contra alguien que se divierte haciendo lo que hace.
Comentarios
Publicar un comentario