Durante el sueño nuestro cerebro ejecuta procesos que hacen a su correcto funcionamiento. Mientras dormimos nuestro cerebro "limpia" los desechos químicos que se producen en nuestro cerebro durante la vigilia y se produce la integración de nuevos conocimientos con los anteriores. En este último proceso puede ser que lleguemos a ideas o soluciones en las que estuvimos rumiando mientras estábamos despiertos. Es común escuchar historias de despertarnos con la solución a un problema que estuvimos pensando el día anterior sin poder llegar a ella. Vale aquí una aclaración: el cerebro no hace milagros, se necesita que estén todos los ingredientes para poder arribar a esa solución que en el sueño solo se mezclan.
Los psicólogos Baltes y Staudinger plantean este modelo en donde selectividad consiste en elegir tus oportunidades y definir metas alcanzables, optimización va de buscar el mejor rendimiento posible en ellas y la compensación va de encontrar estrategias para compensar las limitaciones que tenemos. Llevémoslo a un ejemplo que explica Pacho O´Donnell en el libro "La nueva vejez": En una entrevista televisiva le preguntaron al famoso pianista polaco-estadounidense Arthur Rubinstein cómo hacía para vencer la edad y seguir siendo el concertista de piano número uno a los 90 años. Respondió: “En primer lugar, de todo el repertorio musical he elegido las piezas que más me gustan y con las que me siento más cómodo [selección]. En segundo lugar, practico todos los días las mismas horas, pero como ensayo menos piezas, dedico más tiempo a cada una [optimización]. Por último, cuando tengo que interpretar movimientos que requieren de más velocidad en mis dedos de la que puedo conseguir, h...