Un gran deportista es impaciente. No espera muchos años para querer subir al nivel siguiente. No se queda mucho tiempo en el nivel en donde se destaca, se quiere probar en el nivel siguiente. Al mismo tiempo, dentro de cada nivel, un gran deportista tiene paciencia. Espera su momento, su oportunidad. Sabe que adaptarse a cada nivel lleva su tiempo. Tolera el tiempo que lleva hacerse su lugar. Tiene paciencia para seguir trabajando aunque no se le den los resultado. No abandona su disciplina de trabajo ante las primeras frustraciones. Un gran deportista tiene paciencia para lograr dominar su nivel e impaciencia para saltar al próximo cuando ya esta listo.
Psicólogo Deportivo. No hay forma de competir contra alguien que se divierte haciendo lo que hace.