sábado, 16 de abril de 2016

¿Puede haber felicidad en la desgracia?


Es un incendio lindo, se entusiasma cuando el caso es difícil. Y al terminar, el bombero se da la mano con sus camaradas y regresa con ellos en la autobomba: van todos cansados pero felices.
Hay felicidad en la desgracia porque hay dicha en un trabajo bien hecho. En todos los oficios.