Hoy domingo me dedique a darle forma a la presentación que apunta a los padres de los deportistas jóvenes. Cuando a uno le piden que haga una presentación para padres siempre le viene a la mente esos padres que le gritan desaforados desde la tribuna a sus hijos por un tiro que no tomaron o a otros niños que actúan como rivales de sus hijos porque estan defendiendo muy intensos, aquellos que se enojan con los entrenadores porque sus hijos no juegan lo que ellos creen deben jugar o los que insultan al árbitro por el fallo que hasta los árbitros de la NBA tienen que mirar con diez cámaras para ver que se debió haber cobrado. Seleccione las ideas, busque la forma de atraparlos al inicio, las ordene y reordene, y en un momento recordé esta carta titulada "Un deportista luchando contra el ELA" y ahí se ordeno todo. El deporte es un campo de entrenamiento de la vida. El deporte te da las armas para enfrentar la vida. El deporte educa para la vida y lo que debemos preguntarnos es si esos padres están colaborando con sus hijos en este proceso o los están perjudicando. Tengo que lograr que los padres entiendan que la persona es más grande que el jugador. Que estamos hablando de la educación de sus hijos y no del desempeño del deportista.
Los psicólogos Baltes y Staudinger plantean este modelo en donde selectividad consiste en elegir tus oportunidades y definir metas alcanzables, optimización va de buscar el mejor rendimiento posible en ellas y la compensación va de encontrar estrategias para compensar las limitaciones que tenemos. Llevémoslo a un ejemplo que explica Pacho O´Donnell en el libro "La nueva vejez": En una entrevista televisiva le preguntaron al famoso pianista polaco-estadounidense Arthur Rubinstein cómo hacía para vencer la edad y seguir siendo el concertista de piano número uno a los 90 años. Respondió: “En primer lugar, de todo el repertorio musical he elegido las piezas que más me gustan y con las que me siento más cómodo [selección]. En segundo lugar, practico todos los días las mismas horas, pero como ensayo menos piezas, dedico más tiempo a cada una [optimización]. Por último, cuando tengo que interpretar movimientos que requieren de más velocidad en mis dedos de la que puedo conseguir, h...