En el momento final del juego la balanza hacia un lado o el otro se define por la jerarquía de los jugadores. Es mucho menos importante el planteo táctico que la puesta en juego de la calidad individual de las estrellas del equipo. En ese momento se impone la confianza de poder lograrlo de los mejores.
Pep Marí propone el siguiente modelo en forma de piramide asociado al alto rendimiento. En la base el "Poder aprender" (ser humilde, tener los pies sobre la tierra, un entorno que ayude), luego "Querer aprender" (pagar todo el precio que implican las metas que te trazas), más arriba "Saber aprender" (tener claro el proceso de aprendizaje incluyendo el aprender de los errores) y por último "Demostrar lo aprendido" (poder rendir bajo la presión de la competencia).