Cuando quedaba un minuto para el cierre del séptimo partido de la final entre los Warriors y los Cavaliers en estas finales 15-16 de la NBA el partido estaba empatado. El ganador del campeonato se definió en sesenta segundos. Hay que poder someterse a esa regla de que el resultado de todo tu trabajo de nueve meses se defina en sesenta segundos. El análisis posterior debe contemplar también ese hecho.