Nuestros hijos adolescentes necesitan matarnos...y que sobrevivamos. Nuestros hijos adolescentes necesitan decirnos "boludo", pegarnos una piña, pegar un portazo. Ellos quieren dejar de ser solo nuestros hijos y para eso necesitan matarnos. Pero necesitan que sobrevivamos. Necesitan que no respondamos con una guerra. Necesitan que toleremos que necesiten matarnos. Crecer es dejar de ser un niño y para eso nada mejor que ver si podemos matar a nuestros padres y una vez que lo comprobemos, disfrutar que sigan a nuestro lado.
Los psicólogos Baltes y Staudinger plantean este modelo en donde selectividad consiste en elegir tus oportunidades y definir metas alcanzables, optimización va de buscar el mejor rendimiento posible en ellas y la compensación va de encontrar estrategias para compensar las limitaciones que tenemos. Llevémoslo a un ejemplo que explica Pacho O´Donnell en el libro "La nueva vejez": En una entrevista televisiva le preguntaron al famoso pianista polaco-estadounidense Arthur Rubinstein cómo hacía para vencer la edad y seguir siendo el concertista de piano número uno a los 90 años. Respondió: “En primer lugar, de todo el repertorio musical he elegido las piezas que más me gustan y con las que me siento más cómodo [selección]. En segundo lugar, practico todos los días las mismas horas, pero como ensayo menos piezas, dedico más tiempo a cada una [optimización]. Por último, cuando tengo que interpretar movimientos que requieren de más velocidad en mis dedos de la que puedo conseguir, h...