Hay veces que pasamos al lado del otro sin reconocerlo. Nos puede pasar con nuestros hijos, con nuestros amigos, con nuestra pareja. No nos interesamos realmente por el otro en forma genuina. Nos apoderamos de sus cosas. Nos creemos lo más importante. El otro no lo dice. El otro lo sufre en silencio. No es un sufrimiento que paralice, es un sufrimiento de lo que se espera y nunca llega.
Pep Marí propone el siguiente modelo en forma de piramide asociado al alto rendimiento. En la base el "Poder aprender" (ser humilde, tener los pies sobre la tierra, un entorno que ayude), luego "Querer aprender" (pagar todo el precio que implican las metas que te trazas), más arriba "Saber aprender" (tener claro el proceso de aprendizaje incluyendo el aprender de los errores) y por último "Demostrar lo aprendido" (poder rendir bajo la presión de la competencia).