sábado, 4 de junio de 2016

Reconocer al otro

Hay veces que pasamos al lado del otro sin reconocerlo. Nos puede pasar con nuestros hijos, con nuestros amigos, con nuestra pareja. No nos interesamos realmente por el otro en forma genuina. Nos apoderamos de sus cosas. Nos creemos lo más importante. El otro no lo dice. El otro lo sufre en silencio. No es un sufrimiento que paralice, es un sufrimiento de lo que se espera y nunca llega.