"Con los tipos que piensan rápido es más fácil jugar. Con ellos hay una conexión cuando se atacan los espacios. Es como que están en la cabeza del compañero y leen lo que va hacer." Un gran jugador se adelanta a lo que puede suceder y hace aquello que lo convierte en realidad: da un pase dejando solo a un compañero, intercepta el pase del rival. Un gran jugador piensa rápido.