"En la primera etapa de un jugador manda el cuerpo y en la segunda, la cabeza." dice el "Cholo" Simeone. Cuando un jugador es joven apuesta a su cuerpo, a su despliegue, a su intensidad. Cuando pasan los años y el cuerpo ya no responde de la misma manera, el jugador se apoyará en su inteligencia, en su conocimiento del juego. Eso harán casi todos los jugadores empujados por su naturaleza. Por otro lado, los mejores jugadores no esperan las señales de su cuerpo para jugar a partir de su cabeza.
Pep Marí propone el siguiente modelo en forma de piramide asociado al alto rendimiento. En la base el "Poder aprender" (ser humilde, tener los pies sobre la tierra, un entorno que ayude), luego "Querer aprender" (pagar todo el precio que implican las metas que te trazas), más arriba "Saber aprender" (tener claro el proceso de aprendizaje incluyendo el aprender de los errores) y por último "Demostrar lo aprendido" (poder rendir bajo la presión de la competencia).