Este fin de semana leí el segundo libro publicado por Juan Pablo Escobar, hijo de Pablo. Me gustó leer la historia porque representa el ejercicio de un hijo para diferenciarse de su padre. Juan Pablo se hizó dueño de su propia vida y hace equilibro entre reconocer publicamente todo el daño y horror que sembró su padre -disculpandose por ello con las victimas y sus familiares- pero al mismo tiempo mostrar que Pablo fué un gran padre con él.
Psicólogo Deportivo. No hay forma de competir contra alguien que se divierte haciendo lo que hace.