lunes, 20 de febrero de 2017

La listita para Alemania...

Cuando Rafael Nadal ganó su primer Roland Garros en el año 2005 para toda la familia y todo el equipo de trabajo resulto una alegría inmensa. Después de la ceremonia en la pista, las muestras de admiración y cariño, todos fueron a cenar a un restaurant en Paris. Después de la cena, la celebración continuo en un salón de fiestas pero Toni, su entrenador, decidió no ir. La temporada no había acabado y a la mañana siguiente Rafael tenia que partir para Alemania para disputar el torneo de Halle, el primero sobre césped a dos semanas de Wimbledon. Toni se dirigió a la habitación del hotel, se sentó en su escritorio y en una de esas libretitas que hay en todas las habitaciones de hotel, hizo una lista con todos los aspectos que había que mejorar a partir de lo observado en la final y en todo el torneo. A la mañana siguiente se la dió a Rafael para que la leyera en el tren. "Yo me regresaba a nuestra isla pero no quería que Rafael se fuera a Alemania con el contento del que ha culminado la labor. La labor no estaba completa, como seguirá sin estarlo el día que Rafael se retire. Había que seguir mejorando" recuerda su tío y entrenador, Toni Nadal.