Cuenta Tony Nadal que cuando su sobrino Rafael tenia 16 años y estaba a punto de entrar en el profesionalismo disputando un torneo en Mallorca le pidió que en ese torneo intente subir más a la red para mejorar su juego y ambos sabían que eso ponía más difícil ganar el partido a disputar. Rafa le hizo caso y finalmente perdió ese partido. A ninguno de los dos le importo esa derrota. Ellos estaban trabajando para progresar, no para ganar el siguiente partido. Hay veces que hay que dejar de lado lo que nos va bien para ganar un partido en pos del aprendizaje o una evolución no tan inmediata.
Pep Marí propone el siguiente modelo en forma de piramide asociado al alto rendimiento. En la base el "Poder aprender" (ser humilde, tener los pies sobre la tierra, un entorno que ayude), luego "Querer aprender" (pagar todo el precio que implican las metas que te trazas), más arriba "Saber aprender" (tener claro el proceso de aprendizaje incluyendo el aprender de los errores) y por último "Demostrar lo aprendido" (poder rendir bajo la presión de la competencia).