Cuenta Tony Nadal que cuando su sobrino Rafael tenia 16 años y estaba a punto de entrar en el profesionalismo disputando un torneo en Mallorca le pidió que en ese torneo intente subir más a la red para mejorar su juego y ambos sabían que eso ponía más difícil ganar el partido a disputar. Rafa le hizo caso y finalmente perdió ese partido. A ninguno de los dos le importo esa derrota. Ellos estaban trabajando para progresar, no para ganar el siguiente partido. Hay veces que hay que dejar de lado lo que nos va bien para ganar un partido en pos del aprendizaje o una evolución no tan inmediata.
Los psicólogos Baltes y Staudinger plantean este modelo en donde selectividad consiste en elegir tus oportunidades y definir metas alcanzables, optimización va de buscar el mejor rendimiento posible en ellas y la compensación va de encontrar estrategias para compensar las limitaciones que tenemos. Llevémoslo a un ejemplo que explica Pacho O´Donnell en el libro "La nueva vejez": En una entrevista televisiva le preguntaron al famoso pianista polaco-estadounidense Arthur Rubinstein cómo hacía para vencer la edad y seguir siendo el concertista de piano número uno a los 90 años. Respondió: “En primer lugar, de todo el repertorio musical he elegido las piezas que más me gustan y con las que me siento más cómodo [selección]. En segundo lugar, practico todos los días las mismas horas, pero como ensayo menos piezas, dedico más tiempo a cada una [optimización]. Por último, cuando tengo que interpretar movimientos que requieren de más velocidad en mis dedos de la que puedo conseguir, h...