No hay nada peor para el funcionamiento de un equipo que la no aceptación de los roles que cada integrante tiene que cumplir. Cuando una persona quiere ocupar un rol diferente (casi siempre un rol con mayor exposición) al que se espera de ella, el equipo se resiente. La persona individualmente esta contenta porque tiene mayor exposición, se siente más importante, y el equipo la padece. La persona inteligente entiende el rol que debe cumplir y se ciñe a el. Sabe que jugar bien en un equipo es cumplir bien su rol y no tener un rol diferente al que espera el resto. La idea es muy simple pero mucha gente no lo entiende. No son capaces de resignar lucimiento individual en pos de funcionamiento colectivo.
Pep Marí propone el siguiente modelo en forma de piramide asociado al alto rendimiento. En la base el "Poder aprender" (ser humilde, tener los pies sobre la tierra, un entorno que ayude), luego "Querer aprender" (pagar todo el precio que implican las metas que te trazas), más arriba "Saber aprender" (tener claro el proceso de aprendizaje incluyendo el aprender de los errores) y por último "Demostrar lo aprendido" (poder rendir bajo la presión de la competencia).
Comentarios
Publicar un comentario