domingo, 24 de septiembre de 2017

Solo importa que mi equipo gane

"El 29 de diciembre de 2009, Manu Ginóbili tuvo uno de sus mejores momentos en la NBA, aunque no creo que ni él mismo se acuerde ni le dé mucha importancia. Jugó casi 28 minutos en una paliza en casa propinada a Minnesota Timberwolves. Manu acarició una triple decena (tener dos dígitos en tres estadísticas diferentes) por primera vez en su carrera: sumaba 14 puntos, 10 asistencias y 9 rebotes. Con 4:52 por jugar en el último cuarto, Manu va a la banca habiendo acumulado esas cifras y pensando que no jugaría más en ese partido. De repente, un entrenador asistente mira la pizarra y alerta a Popovich que Manu está a un rebote de una triple decena. Asombrosamente, Popovich cae en ese juego y le pregunta a Manu si quiere retornar a la cancha para completar la proeza. Ginóbili, con un ademán de desdén, le dejó saber a su técnico, a su equipo y a la NBA, que ese “logro” no tenía valor alguno si ya se había asegurado el cometido: ganar." Alvaro Martin analizando la carrera de Manu Ginibili en la NBA.

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