A mi hijo le gusta que yo este cuando juega. Mi presencia es importante para el. El no espera que le de indicaciones, que le diga a quien marcar o como definir. Diria que ni espera que le grite alentandolo. Solo quiere que este ahi, a un costado, en un lugar donde el vea que estoy. Como padres tenemos que respetar al técnico y su rol, dar el ejemplo respecto al comportamiento para con los arbitros pero fundamentalmente tenemos que dejar que los chicos "jueguen" (no solo hagan deporte) sin distraerlos y permitiendo que el deporte -simulando la vida- los atraviese. Nuestros hijos solo necesitan que estemos ahi. Sin hacer nada. No obstruyendo.
Pep Marí propone el siguiente modelo en forma de piramide asociado al alto rendimiento. En la base el "Poder aprender" (ser humilde, tener los pies sobre la tierra, un entorno que ayude), luego "Querer aprender" (pagar todo el precio que implican las metas que te trazas), más arriba "Saber aprender" (tener claro el proceso de aprendizaje incluyendo el aprender de los errores) y por último "Demostrar lo aprendido" (poder rendir bajo la presión de la competencia).
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