lunes, 12 de octubre de 2015

Castillo de naipes

El desempeño de tu rival se parece mucho a un castillo de naipes. No se deteriora gradualmente sino que en un punto se desmorona. Tu rival se cae cuando atacas su confianza. Cuando se la destruis. En ese momento le cuesta tirar, le cuesta tomar decisiones, le cuesta anticiparse a lo que esta pasando, cada error es el fin del mundo. Atacas el motor que le permite ponerse en movimiento. Hay que buscar la debilidad del rival, machacar y machar hasta que se desmorone. Hay que detectar ese momento del juego donde tu rival se desmorona y allí ganar el partido.

Usar el talento en forma correcta

El talento es un arma. Lo que te permite obtener resultados es el uso correcto que hagas de ese talento. El deporte esta lleno de ejemplos de jugadores con poco talento pero que logran poner en juego un porcentaje mayor de tiempo esa cuota de talento que jugadores con mucho talento. Lo que un jugador debe trabajar no es solamente su capacidad de hacer cosas, sino fundamentalmente el poder llevar a la practica esas capacidades.

Ser menos ambicioso

Muchas veces la clave para ganar un partido es ser menos ambicioso. Hay que hacer que la pelota pique del otro lado de la red. Cuando ser muy ambicioso esta asociado a una alta tasa de errores es un enfoque equivocado. Ser ambicioso cuando el nivel de confianza es bajo es una mala decisión. Bajar la tasa de errores aumenta tu nivel de confianza, te lleva a estar en la zona y es en ese momento donde podes aumentar la apuesta.

El oso herido y el acampante feliz

Tu equipo saca diez puntos de ventajas al final del tercer cuarto. Esta por empezar el cuarto. Lo peor que le puede pasar a tu equipo es que se posicione psicologicamente como "acampantes felices" ya que enfrente tendrá "osos heridos" que irán por ellos. Es en ese momento en donde tu equipo tiene que intensificar su concentración y capacidad de lastimar para impedir que su rival asuma el papel de "oso herido" y en cambio empiece a sentir que esta noche no nos podrá ganar.

sábado, 10 de octubre de 2015

La tortuga y la liebre

Ganar se trata de controlar el juego. Cuando tu rival esta en su mejor momento tienes que romper ese ritmo, salir de esa dinámica. Imponer los tiempos de la tortuga. Cuando sos vos el que va ganando, por el contrario, tienes que ser una liebre. Seguir velozmente estirando esa ventaja. Tratar de seguir imponiendo el ritmo de juego que te esta funcionando. Tienes que entender que esta sucediendo y controlar el juego. Si vas perdiendo pero logras controlar el juego, pasaras a ganar.

lunes, 5 de octubre de 2015

Gustale a tu pareja

Muchos miembros de una pareja se ponen mucho más atractivos cuando se separan que cuando están juntos. En muchos casos (por supuesto no en todos los casos!) ese estar más atractivos hubiese contribuido a que quizás la pareja no se separe. La pareja muchas veces se separa porque el otro le dejo de atraer. No hay que esperar separarse para querer gustarle al otro!

domingo, 4 de octubre de 2015

Sentimiento oceánico

La segunda copa de un buen vino. Seguir corriendo cuando tu mente se adueña de tu cuerpo. Una charla cómplice con tu hijo. Hacer el amor. Que tu equipo controle a su rival hasta dejar en evidencia quién de los dos es mejor. La sobremesa de un asado con amigos. Viajar a un lugar nuevo. Hacer algo bien hecho. Un paisaje. Escuchar la música fuerte en los auriculares mientras ando en bicicleta con el aire golpeando en la cara. Las pastas de los domingos. Leer el diario con todo el tiempo del mundo. Leer un libro que no se deja abandonar mientras tomo un cortado en jarrito en algún momento de la semana. Para mi la felicidad se da en todos esos momentos. Se juega por ahí. Uno va esquivando todo lo demás para llegar seguido a todos esos momentos. Uno gambetea cosas que no quiere hacer, obligaciones, trabaja menos, esquiva la estupidez humana, para llegar nuevamente allí. A esos lugares en donde surge ese sentimiento oceánico. Donde se pierde y se confunde con el mundo.

sábado, 3 de octubre de 2015

El punto más importante es el próximo

En una entrevista que la gente de Harvard Business School le hace a Andre Agassi le preguntan de donde saca esa resilencia, esa capacidad de enfrentar las adversidades, y él responde: "Es a partir de reconocer que cualquiera sea el resultado, el punto más importante es el próximo." Un deportista de alta competencia esta siempre en el presente, en la próxima jugada. No esta atado al pasado ni pensando en lo que vendrá.

Mestros en el arte de estirar la ventaja

Ivan Lendl cuando te sacaba una ventaja se dedicaba a profundizarla. Aprovechaba ese colchón que le daba el ir por delante para tomar riesgos inteligentes y poner a su rival en más aprietos.
Cuando vas perdiendo y ves que tu rival juega cada vez mejor, el partido se te torna una piedra muy difícil de levantar. La mayoría de los equipos crean la propia levantada del rival bajando su intensidad cuando van por delante. Ivan olía sangre e iba por su presa hasta matarla. En un juego lo normal es tener buenos y malos momentos. Los grandes equipos exprimen hasta la última gota de sus buenos momentos y muchas veces es en esa racha en donde crean la distancia que define el resultado final. Cuando vayas ganando es el momento de ir por más. Es el mejor momento psicológico para intentarlo.

jueves, 1 de octubre de 2015

Cuando satisfacer un cliente interno es malo

Una de las cosas que las empresas deberían fomentar más es no dar bola a los hincha pelotas que nos piden cosas totalmente inútiles. Se ha insistido tanto con la orientación al cliente que podemos caer en la trampa de satisfacer pedidos totalmente inútiles que vienen de gente hincha pelotas que su trabajo es pedir cosas a los otros. Los pedidos los debemos hacer pasar por filtros, barreras, para que solo hagamos lo útil, lo necesario, lo que ayuda al que nos paga el sueldo a todos nosotros. No tengamos miedo de no dar bola enseguida, de pedir que nos justifiquen el valor de los que nos piden, de hacer pocas cosas pero realmente útiles.

Daniel

Este post no es sobre política, es sobre liderazgo. Dicen que Daniel no irá al debate presidencial. Va ganando y debatir en publico lo puede hacer perder si tiene un mal desempeño en el debate. Todos los políticos lo hacen. Posiblemente sea una decisión inteligente de cara al triunfo. Pero yo no quiero un presidente que quiera ganar a cualquier costo. Prefiero un presidente que gane de la manera en la que a mi me gusta ganar. Ganar honrando el proceso. El camino que se recorre. Yo creo que en el mediano plazo esta decisión es equivocada. Esta dejando en nosotros la imagen de un líder que no arriesga, que hace "trampa" para ganar, que saca los alcanza pelotas cuando quedan pocos minutos y vas ganando. A mi no me gusta ganar así. Ganar para mi es el corolario a una manera de hacer las cosas. No una meta en si misma.

Separar la paja del trigo

Hay organizaciones que tienen determinados valores positivos pero que aplicados incorrectamente producen efectos negativos. Por ejemplo, el trabajar duro. Por supuesto que es buena la tenacidad cuando hay dificultades, el ir más allá de las expectativas cuando hacemos un producto, pero si el trabajar duro esta asociado a pasar muchas horas en la oficina haciendo cosas sin valor caemos en la desmotivación de la gente, en el estar para que nos vean y no porque estamos produciendo algo útil.
Otro ejemplo, es la austeridad. Por supuesto esta bien no derrochar, gastar con mesura, pero cuando pasamos una linea de sensatez caemos en el sufrir por el sufrir mismo, en el no reconocer el valor del otro y tratarlo mal. Hay que separar la paja del trigo. Los valores de una organización tienen que ser canalizados adecuadamente.

Sensación de desarmar a tu rival

Pocas cosas me causan sensaciones más intensas que ver a mi equipo ir desarmando psicologicamente a su rival. Ver como lo vas desgastando, como encadenas una racha positiva, verlos hundirse. Lo palpas en las caras de tu rival. En los gestos de frustración por las cosas que no le salen. Es una sensación asociada al imponerse, al hacer las cosas bien, es plasmar que sos mejor que el otro y ganarte su respeto. Esa sensación es la que busco sentir en cada partido en los equipos que integro.