Siempre me debato que hacer cuando alguien pide algo fuera de los procesos laborales acordados. Imaginemos que decimos que aceptamos cambios hasta el día 5 de cada mes y alguien te viene con cambios el día 10. Aceptarle los cambios es más simpático, te queda un favor en tu cuenta, la relación no se resiente. Pero en el mediano plazo pasa todo lo contrario, como tus procesos son tan variables nunca logras dominarlos y esa misma persona te dice que no puede ser que en las cosas importantes tu sistema no funcione. Los buenos procesos no requieren de héroes ni milagros, requieren de personas inteligentes, responsables y valientes. Prefiero que te enojes en las cosas que no tienen importancia y que estés contenta en las otras.
Pep Marí propone el siguiente modelo en forma de piramide asociado al alto rendimiento. En la base el "Poder aprender" (ser humilde, tener los pies sobre la tierra, un entorno que ayude), luego "Querer aprender" (pagar todo el precio que implican las metas que te trazas), más arriba "Saber aprender" (tener claro el proceso de aprendizaje incluyendo el aprender de los errores) y por último "Demostrar lo aprendido" (poder rendir bajo la presión de la competencia).
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