Hay derrotas que hacen bien porque nos hacen corregir el rumbo. Las derrotas no tienen que llegar al corazón, tienen que llegar a la cabeza. Son mensajes que hay que saber leer. Una derrota es como un mojón que te indica por donde hay que ir. Un gran equipo que pasa por una derrota, se sacude un poco el polvo y sigue adelante.
Pep Marí propone el siguiente modelo en forma de piramide asociado al alto rendimiento. En la base el "Poder aprender" (ser humilde, tener los pies sobre la tierra, un entorno que ayude), luego "Querer aprender" (pagar todo el precio que implican las metas que te trazas), más arriba "Saber aprender" (tener claro el proceso de aprendizaje incluyendo el aprender de los errores) y por último "Demostrar lo aprendido" (poder rendir bajo la presión de la competencia).
las derrotas cuando las sabemos capitalizar nos hacen ser mejores
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