Hoy estaban jugando los Guerreros de Pedro Echagüe en juveniles frente a Boca, hacía un calor tremendo, y el técnico pide minuto. El partido estaba parejo y uno de los mejores jugadores del equipo estaba sentado en el banco escuchando las indicaciones del técnico a punto de tomar agua. De repente viene Agustín, se mete entre los jugadores y le pide la botella de agua porque él también tenia sed. Este jugador sonríe, se la da, espera que Agus termine y luego toma él. Se levanta y vuelve al juego. Lo rico de la anécdota es que los grandes jugadores están a otra velocidad, otros tiempos, otra relación con la presión. Ellos están a varios segundos de todos nosotros. Ellos pueden ver más cosas por segundo que nosotros. Están mucho más preparados para reaccionar ante lo imprevisto y dominarlo.
Pep Marí propone el siguiente modelo en forma de piramide asociado al alto rendimiento. En la base el "Poder aprender" (ser humilde, tener los pies sobre la tierra, un entorno que ayude), luego "Querer aprender" (pagar todo el precio que implican las metas que te trazas), más arriba "Saber aprender" (tener claro el proceso de aprendizaje incluyendo el aprender de los errores) y por último "Demostrar lo aprendido" (poder rendir bajo la presión de la competencia).
Comentarios
Publicar un comentario