Yo respeto a las personas que no toman atajos ni se cuelan en las filas, a los que hacen cosas que nadie ve como si las viera todo el mundo, a las que dan el 100 por ciento ad honorem, a los que no temen volver a arriesgar después de un fracaso, a los humildes, a los que leen mucho, a los que han bañado de sudor su talento, a los que inspiran sin jerarquías, a los que cuidan la relación con el ser querido antes de la ventaja adicional. Frente a esos me saco el sombrero.
Pep Marí propone el siguiente modelo en forma de piramide asociado al alto rendimiento. En la base el "Poder aprender" (ser humilde, tener los pies sobre la tierra, un entorno que ayude), luego "Querer aprender" (pagar todo el precio que implican las metas que te trazas), más arriba "Saber aprender" (tener claro el proceso de aprendizaje incluyendo el aprender de los errores) y por último "Demostrar lo aprendido" (poder rendir bajo la presión de la competencia).
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