Vamos a decir las cosas como son: si uno mira los años por sus resultados, hay años que son una cagada. Te joden en el trabajo, te comes sapos, se dan vuelta personas y te fallan, se enferman personas queridas, te tratan injustamente, etc. Hay años malos. Pero también de esos años malos se sacan cosas que los trascienden. Te pones más atento al mundo, tomas más precauciones, ves mejor, se te curte más la piel. Si miras para adelante un mal año fue un proceso de crecimiento, seguramente un mar bravo hace un mejor marinero como me dijo una amiga por ahí. Seguramente los años malos nos dejan mejor parados para cuando tengamos la suerte de que lleguen los buenos. Dejo ir este 2011 bastante choto y le le doy la bienvenida a este 2012 intacto, inmaculado y listo para estrenar!
Los psicólogos Baltes y Staudinger plantean este modelo en donde selectividad consiste en elegir tus oportunidades y definir metas alcanzables, optimización va de buscar el mejor rendimiento posible en ellas y la compensación va de encontrar estrategias para compensar las limitaciones que tenemos. Llevémoslo a un ejemplo que explica Pacho O´Donnell en el libro "La nueva vejez": En una entrevista televisiva le preguntaron al famoso pianista polaco-estadounidense Arthur Rubinstein cómo hacía para vencer la edad y seguir siendo el concertista de piano número uno a los 90 años. Respondió: “En primer lugar, de todo el repertorio musical he elegido las piezas que más me gustan y con las que me siento más cómodo [selección]. En segundo lugar, practico todos los días las mismas horas, pero como ensayo menos piezas, dedico más tiempo a cada una [optimización]. Por último, cuando tengo que interpretar movimientos que requieren de más velocidad en mis dedos de la que puedo conseguir, h...
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