El 2011 se evapora, se va. Quiero desearles que renueven sus promesas, sus sueños. Quizás cumplamos menos de los que incluyamos en el brindis pero casi no importa. Importa el modo en el cuál transitamos el camino. No tratemos de llegar antes a lugares que nada importan, tratemos de no dejar a nadie tirado en el camino, a nadie con la rueda pinchada ni a pie. La vida es una sucesión de hechos de alegría y tristezas en proporciones parecidas y deberíamos tratar de transitar ambos con la misma cantidad de pasajeros. El ser bueno quizás te suene un mal negocio en el día a día, en las situaciones normales pero es lo que nos salva en los momentos importantes, en las crisis y en las urgencias. En esos momentos se necesita el haber sido bueno. Desprecia el éxito, el corto plazo. Te deseo un año en donde seas vos. Así yo te quiero.
Los psicólogos Baltes y Staudinger plantean este modelo en donde selectividad consiste en elegir tus oportunidades y definir metas alcanzables, optimización va de buscar el mejor rendimiento posible en ellas y la compensación va de encontrar estrategias para compensar las limitaciones que tenemos. Llevémoslo a un ejemplo que explica Pacho O´Donnell en el libro "La nueva vejez": En una entrevista televisiva le preguntaron al famoso pianista polaco-estadounidense Arthur Rubinstein cómo hacía para vencer la edad y seguir siendo el concertista de piano número uno a los 90 años. Respondió: “En primer lugar, de todo el repertorio musical he elegido las piezas que más me gustan y con las que me siento más cómodo [selección]. En segundo lugar, practico todos los días las mismas horas, pero como ensayo menos piezas, dedico más tiempo a cada una [optimización]. Por último, cuando tengo que interpretar movimientos que requieren de más velocidad en mis dedos de la que puedo conseguir, h...
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