Como dice Eduardo Sacheri en el capítulo "El mejor gol de mi vida" del libro "Los dueños del mundo" el deporte tiene el poder de construir un mundo dentro del mundo. Un mundo de héroes, de valores, de amigos fieles, de epopeyas y de tragedias. Habitar ese mundo es para pocos, habitar ese mundo requiere mucho esfuerzo y unas ganas locas de jugar. Cuando ese mundo se acaba solo queda un mundo de especulación, de sin sentido, de traiciones, de egoístas, un mundo sin reglas y en donde no siempre gana el mejor.
Los psicólogos Baltes y Staudinger plantean este modelo en donde selectividad consiste en elegir tus oportunidades y definir metas alcanzables, optimización va de buscar el mejor rendimiento posible en ellas y la compensación va de encontrar estrategias para compensar las limitaciones que tenemos. Llevémoslo a un ejemplo que explica Pacho O´Donnell en el libro "La nueva vejez": En una entrevista televisiva le preguntaron al famoso pianista polaco-estadounidense Arthur Rubinstein cómo hacía para vencer la edad y seguir siendo el concertista de piano número uno a los 90 años. Respondió: “En primer lugar, de todo el repertorio musical he elegido las piezas que más me gustan y con las que me siento más cómodo [selección]. En segundo lugar, practico todos los días las mismas horas, pero como ensayo menos piezas, dedico más tiempo a cada una [optimización]. Por último, cuando tengo que interpretar movimientos que requieren de más velocidad en mis dedos de la que puedo conseguir, h...
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