Ir al contenido principal

Felizmente introvertido

No hay que pedirles a los introvertidos que sean extrovertidos. Uno disfruta esos momentos de soledad, de reflexión, de pocos estímulos. Uno se alimenta en esos periodos. Y en esos procesos de soledad posiblemente se este gestando algo interesante que luego podremos ofrecerles -quizás también de manera tímida-.

Comentarios