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El hombre huracanado

Hay personas poseídas por huracanes. Las ves venir y hay algo en su postura corporal donde percibís que van para adelante aunque estén quietos. Algo en su mirada. Ojos que brillan, ojos que miran. No se detienen. No siempre van en una única dirección. Van para un lado. Para otro. No piden permiso. No son prolijos en su andar. Los hombres huracanados tienen una idea y la salen a buscar en forma más instintiva que racional. A los hombres huracanados la vida les cede el paso porque los percibe convencidos, fuertes, indomables. Para un hombre huracanado el "como" es parte de su forma de ser y van variando los "que".