Vicente del Bosque, entrenador de la selección española de futbol, cuenta en su libro “Ganar y Perder” una situación en donde saco a un jugador experimentado y otra en donde hizo precalentar por mucho tiempo a un jugador también experimentado y luego cambio de decisión y no lo puso. En la primera situación el jugador no quería salir y se lo quedo mirando por veinte segundos y en la segunda situación el jugador lo insulto por lo bajo cuando paso detrás de él. En ambas situaciones Vicente no reaccionó a los gritos contra el jugador y cuenta que posiblemente muchos le reclamarían mayor disciplina y que al director técnico siempre hay que respetarlo. El dejo pasar ambas situaciones y los jugadores se presentaron al día siguiente en su despacho a pedirle disculpas por su comportamiento. La autoridad muchas veces se demuestra comprendiendo, tolerando y no haciendo escalar un problema menor.