El signo más claro de una persona complicada es la desproporción entre el tamaño de su respuesta emocional y el tamaño del estimulo que la provoca. Las personas complicadas "matan moscas con cañonazos". La persona trata de mostrarte lo justificado de su decisión armando una historia de ribetes fantásticos, traiciones, villanos. Las personas más sanas reaccionan en proporciones más ajustadas al estimulo.