Mucho sufrimiento proviene de "congelar" los objetos externos y adjudicarle propiedades. Son inmutables y "buenos" o "malos". ¿Te pusiste a pensar si lograras verlos en constante cambio y tu posición respecto a ellos también móvil? El origen de ese problema es que nosotros también nos pensamos como "fijos". El ego se protege de los "malo" y se obsesiona con lo "bueno". Perdemos libertad interior "cosificando" nuestra identidad. Entendiendo como funciona nuestra mente podremos ir recuperando esa libertad.
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