Mucho sufrimiento proviene de "congelar" los objetos externos y adjudicarle propiedades. Son inmutables y "buenos" o "malos". ¿Te pusiste a pensar si lograras verlos en constante cambio y tu posición respecto a ellos también móvil? El origen de ese problema es que nosotros también nos pensamos como "fijos". El ego se protege de los "malo" y se obsesiona con lo "bueno". Perdemos libertad interior "cosificando" nuestra identidad. Entendiendo como funciona nuestra mente podremos ir recuperando esa libertad.
Pep Marí propone el siguiente modelo en forma de piramide asociado al alto rendimiento. En la base el "Poder aprender" (ser humilde, tener los pies sobre la tierra, un entorno que ayude), luego "Querer aprender" (pagar todo el precio que implican las metas que te trazas), más arriba "Saber aprender" (tener claro el proceso de aprendizaje incluyendo el aprender de los errores) y por último "Demostrar lo aprendido" (poder rendir bajo la presión de la competencia).
Comentarios
Publicar un comentario