Hay que estar listo para aceptar y convivir con un volumen de miserias humanas. Vecinos que no le dejan espacio a otro para guardar la moto, el que se quedo afuera y celebra las dificultades del que se quedo adentro, del que no cede por el bien común. Estamos llenos a cada paso de las miserias humanas. Verlas, anticiparlas, ponerlas en la cuenta y seguir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario