La muerte de Néstor Kirchner nos sorprendió. Nos tenia acostumbrados a sus peleas, a la defensa de sus ideas, a la construcción de poder, a sus movimientos políticos, nos tenia acostumbrado a mucha acción. Pero una mañana silenciosa de un feriado se fué. Uno se queda pensando la transitoriedad de nuestro paso y lo importante de vivir intensamente, hacer aquellas cosas de las cuáles nos sentimos orgullosos. También uno piensa en su familia, en una hija lejos que viaja para despedirlo, en una presidente que hoy se transformo en esposa de luto.
Estas cosas le ponen una pausa al tiempo y nos hacen volver la mirada a lo importante: vivir una vida con sentido, estar cerca de nuestros seres queridos, prestarle atención al presente.
Estas cosas le ponen una pausa al tiempo y nos hacen volver la mirada a lo importante: vivir una vida con sentido, estar cerca de nuestros seres queridos, prestarle atención al presente.
Comentarios
Publicar un comentario