Creo que hemos perdido algo. Aquellos lideres que miraban a los ojos, que creian que tocar el alma era importante, ya no están. Se llenaron de ideas, de formación, de ROIs, y se congelaron. La mayoría del discurso gerencial es frío, lejano. Necesitamos más lideres que nos hablen de algo que nos importe, de algo que nos movilice para poner nuestra pasión en movimiento. La gente espera todo el tiempo algo en lo cuál trascender, algo que le de a su existencia la posibilidad de dejar una huella. No sean aburridos, no sean fríos, no se logra de esa manera movilizar a la gente.
Psicólogo Deportivo. No hay forma de competir contra alguien que se divierte haciendo lo que hace.