Dave Alred utiliza esta metáfora para ejemplificar como debe ser la preparación de un jugador para rendir en los momentos de presión: imagina que tenes que hacer una compra en el supermercado y ves que el único lugar para estacionar implica una infracción y hay un agente de transito a 150 metros. Si en tu lista tienes que comprar un litro de leche, una caja de cereales y bananas posiblemente te animes a correr el riesgo de estacionar ahí, ejecutar la compra rápido y volver a tu auto sin que el agente de transito te multe. Ahora...cambiemos el escenario...imagina que en tu lista esta un paquete de azúcar negra, cuatro patas de pollo, arándanos, dos latas de atún, jabón en polvo baja espuma. ¿Crees que podrás lograr tu cometido? Bajo presión la mente tiene que tener poca información explicita. Bajo presión la mente se focaliza, hay menos energía para prestarle atención a muchas cosas, los tiempos de ejecución son muy veloces. Cuanto menos tengas que recordar, mejor rendirás bajo presión.
Los psicólogos Baltes y Staudinger plantean este modelo en donde selectividad consiste en elegir tus oportunidades y definir metas alcanzables, optimización va de buscar el mejor rendimiento posible en ellas y la compensación va de encontrar estrategias para compensar las limitaciones que tenemos. Llevémoslo a un ejemplo que explica Pacho O´Donnell en el libro "La nueva vejez": En una entrevista televisiva le preguntaron al famoso pianista polaco-estadounidense Arthur Rubinstein cómo hacía para vencer la edad y seguir siendo el concertista de piano número uno a los 90 años. Respondió: “En primer lugar, de todo el repertorio musical he elegido las piezas que más me gustan y con las que me siento más cómodo [selección]. En segundo lugar, practico todos los días las mismas horas, pero como ensayo menos piezas, dedico más tiempo a cada una [optimización]. Por último, cuando tengo que interpretar movimientos que requieren de más velocidad en mis dedos de la que puedo conseguir, h...