Habitualmente, pero no siempre, un deportista pasa por cinco estadios emocionales frente a una lesión. La primera etapa es la del shock o la negación ("No puedo creer que esto me este sucediendo"). La segunda etapa es la del enojo y la bronca ("¿Por que ahora? No es justo."). La tercera etapa tiene que ver con la necesidad de tomar control de la situación ("Si hubiese...."). La cuarta etapa tiene que ver con la depresión ("La rehabilitación es lenta...no veo progresos...me desanimo"). La última etapa tiene que ver con la aceptación ("Uno no elije que estas cosas le pasen pero puede decidir como reaccionar....es un obstáculo más y como deportista nos entrenamos para superar obstáculos").
Pep Marí propone el siguiente modelo en forma de piramide asociado al alto rendimiento. En la base el "Poder aprender" (ser humilde, tener los pies sobre la tierra, un entorno que ayude), luego "Querer aprender" (pagar todo el precio que implican las metas que te trazas), más arriba "Saber aprender" (tener claro el proceso de aprendizaje incluyendo el aprender de los errores) y por último "Demostrar lo aprendido" (poder rendir bajo la presión de la competencia).
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