Hay personas que dan con condiciones, a cuenta gotas, haciéndote ir una y otra vez para recibir lo que te corresponde. Es un dar casi arrancándoles. Es un dar sin placer. Un dar por obligación, por compromiso. Esa forma de dar habla de sentirse pobres. De sentir que si dan, pierden algo. Sentir que tienen poco para dar. El dar generoso es de aquellos que se sienten capaces de producir, es un dar con seguridad, o tal vez confianza, de retorno.
Pep Marí propone el siguiente modelo en forma de piramide asociado al alto rendimiento. En la base el "Poder aprender" (ser humilde, tener los pies sobre la tierra, un entorno que ayude), luego "Querer aprender" (pagar todo el precio que implican las metas que te trazas), más arriba "Saber aprender" (tener claro el proceso de aprendizaje incluyendo el aprender de los errores) y por último "Demostrar lo aprendido" (poder rendir bajo la presión de la competencia).
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