Este post va dedicado a los que tuvieron un año de mierda. Esos años en donde no esta el que mas querias, ese año en donde el castillo se desmorono, ese año en donde aquel en el cuál confiabas demostro ser garca, o donde no llego el reconocimiento por lo cuál te acostaste tarde y levantaste temprano. Cuando viene uno de esos años -y uno ya con esta edad en los cuáles los ha tenido- es util verlos dentro desde la distancia de lo que sucederá de ahora en adelante. Las cosas de a poco se irán acomodando, aprenderás a abrir los ojos, no te tiraran tantas primeras columnas o ceros, tu talento junto con tu trabajo irán dando vuelta las cosas, y otros ocuparan el lugar de los que no estan. Solo se trata de seguir tirando, seguir empujando, rodearse de los que te quieren. Los años de mierda son eso, un año. No son tres años o cinco años de mierda. Que esta navidad sea el empujón que necesitas para salir adelante.
Los psicólogos Baltes y Staudinger plantean este modelo en donde selectividad consiste en elegir tus oportunidades y definir metas alcanzables, optimización va de buscar el mejor rendimiento posible en ellas y la compensación va de encontrar estrategias para compensar las limitaciones que tenemos. Llevémoslo a un ejemplo que explica Pacho O´Donnell en el libro "La nueva vejez": En una entrevista televisiva le preguntaron al famoso pianista polaco-estadounidense Arthur Rubinstein cómo hacía para vencer la edad y seguir siendo el concertista de piano número uno a los 90 años. Respondió: “En primer lugar, de todo el repertorio musical he elegido las piezas que más me gustan y con las que me siento más cómodo [selección]. En segundo lugar, practico todos los días las mismas horas, pero como ensayo menos piezas, dedico más tiempo a cada una [optimización]. Por último, cuando tengo que interpretar movimientos que requieren de más velocidad en mis dedos de la que puedo conseguir, h...
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