La gente -como yo- esta en ciertos lugares -como Pedro Echagüe- por los valores que se respiran allí. Es un lugar lleno de héroes de carne y hueso, es un lugar a donde le ganamos a los grandes, no porque seamos más grandes que ellos, sino porque sentimos más grande o tal vez en forma más pura, Nos importan las cosas importantes. Somos silenciosos. Hay códigos de barrio que no se transgreden. Hay una férrea defensa de lo que esta bien y de lo que esta mal, olemos el cartón pintado y también el esfuerzo cuando todos dormian. Tenemos algo de Harvard diciéndole a los jugadores todas las jugadas del rival y asumiendo que las entendes todas. Somos elitistas en aquello que todos pueden hacer si se levantan temprano, si se animan. Tenemos algo de desprecio hacia el dinero y el agua caliente para la ducha del visitante pero el "Echagüe de Oro" es sagrado. Hay algo de dejar una huella en todos los que pasan y saludo cariñoso cuando vuelven, algo del "nunca me fui", del respeto. Nos gusta ganarle a los poderosos de la misma manera que nos gusta bailar con la más linda o que ella nos elija a nosotros en lugar de elegir al galán, no porque seamos más lindos que él, sino porque somos más picaros, porque la ganamos piropo a piropo. Eso. Ahí lo encontré. Echagüe gana piropo a piropo.
Los psicólogos Baltes y Staudinger plantean este modelo en donde selectividad consiste en elegir tus oportunidades y definir metas alcanzables, optimización va de buscar el mejor rendimiento posible en ellas y la compensación va de encontrar estrategias para compensar las limitaciones que tenemos. Llevémoslo a un ejemplo que explica Pacho O´Donnell en el libro "La nueva vejez": En una entrevista televisiva le preguntaron al famoso pianista polaco-estadounidense Arthur Rubinstein cómo hacía para vencer la edad y seguir siendo el concertista de piano número uno a los 90 años. Respondió: “En primer lugar, de todo el repertorio musical he elegido las piezas que más me gustan y con las que me siento más cómodo [selección]. En segundo lugar, practico todos los días las mismas horas, pero como ensayo menos piezas, dedico más tiempo a cada una [optimización]. Por último, cuando tengo que interpretar movimientos que requieren de más velocidad en mis dedos de la que puedo conseguir, h...
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