Psicólogo Deportivo. No hay forma de competir contra alguien que se divierte haciendo lo que hace.
lunes, 16 de febrero de 2015
Dirigir no dirigiendo (todo)
Un poco de aleatoriedad el hace bien a un sistema porque le permite desarrollar la capacidad de adaptarse. El exceso de control lo debilita. Nassim Taleb da el ejemplo de aquella persona que llega puntualmente a su casa por muchos años. El día que esa persona llega media hora tarde su familia entra en pánico. Si esa misma persona llegara a su casa en un rango de media hora, la situación descrita no causaría ningún efecto en sus familiares. Las variaciones nos mantienen flexibles, adaptables. La no variabilidad del contexto producto del excesivo control, provocan desorientación cuando se dan los cambios. Un buen entrenador dirige a su equipo pero no demasiado. Permite que sean los jugadores los que lean y que se adapten desde adentro.
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