Afirmamos que "Lebron James" es mejor que "Stephen Curry". Le decimos a "Stephen Curry" que es un jugador "promedio". Nos vemos forzados a separar cosas para las cuáles no tenemos un método certero para separar o incluso los sujetos no son comparables entre si porque presentan fortalezas en dimensiones que no comparten (uno baja 10 rebotes y el otro 1, ese hace 10 puntos y el primero 1). Forzados a esa situación, lastimamos a buenos jugadores. Y lo peor es que mañana le pediremos a "Stephen Curry" que ayude a "Lebron James" a ser mejor jugador y que piense en el equipo por encima de sus intereses. Aplicamos métodos individualistas para evaluar resultados y colectivos para el proceso que nos llevarán a ellos.
Los psicólogos Baltes y Staudinger plantean este modelo en donde selectividad consiste en elegir tus oportunidades y definir metas alcanzables, optimización va de buscar el mejor rendimiento posible en ellas y la compensación va de encontrar estrategias para compensar las limitaciones que tenemos. Llevémoslo a un ejemplo que explica Pacho O´Donnell en el libro "La nueva vejez": En una entrevista televisiva le preguntaron al famoso pianista polaco-estadounidense Arthur Rubinstein cómo hacía para vencer la edad y seguir siendo el concertista de piano número uno a los 90 años. Respondió: “En primer lugar, de todo el repertorio musical he elegido las piezas que más me gustan y con las que me siento más cómodo [selección]. En segundo lugar, practico todos los días las mismas horas, pero como ensayo menos piezas, dedico más tiempo a cada una [optimización]. Por último, cuando tengo que interpretar movimientos que requieren de más velocidad en mis dedos de la que puedo conseguir, h...