lunes, 18 de julio de 2016

No dañar

Una habilidad que tienen que desarrollar los jugadores y entrenadores de personalidad avasalladora, directa y enérgica es conducirse de una manera en la cuál "no perdamos soldados en el medio de la guerra". Lucha Aymar cuenta en la entrevista del ciclo "Capitanes" que este fue un punto que le marcaron sus entrenadoras. Ella era muy exigente, dura y poco tolerante a los errores con las jugadores jóvenes que se sumaban al seleccionado y esto las inhibía. Un jugador con este tipo de personalidad tiene que sumar la sensibilidad de saber que necesita cada compañero. Saber el que necesita el grito, la puteada, y el que necesita el aliento, la palmada. Un jugador o entrenador de personalidad fuerte tiene que tener también la sensibilidad e inteligencia de poner al equipo por encima de ellos mismos y proveer lo que cada jugador necesita.