No había ido a verlos todo el torneo pero sabia que esa noche me iban a emocionar. Jugaban contra el puntero, contra el invicto, y tenían la posibilidad -si ganaban- de quedar muy bien posicionados para lo que venia. Llegué a la cancha, pague la entrada y me subí bien arriba en la tribuna. Tenia ganas de verlos. Hubo otros que también olían que algo iba a pasar porque Graciela ya estaba con su cámara y el Puma llego unos minutos tarde aunque era su cumpleaños. Arrancamos mejor pero ellos se recuperaron y empezaron a tomar el control. Sacaron cinco puntos y nosotros corríamos de atrás. Hasta que llego el tercer cuarto. En el tercer cuarto fueron una fuerza endemoniada. "Bubu" la agarraba en el poste bajo e hizo puntos de todas las formas que quiso. Carlitos clavó dos triples que tenia guardados para esta ocasión. Joni apagó una remontada con un triple de ocho metros. El estadio se lleno de magia. Aparecieron los duendes que hicieron de un viernes lluvioso cualquiera una noche de gloria.
Psicólogo Deportivo. No hay forma de competir contra alguien que se divierte haciendo lo que hace.
