"Una vez un cura asturiano me contó la historia de un tipo que tenia cansado a Dios con sus continuos pedidos. Entonces el Gran Padre bajo a la tierra y le informo que le otorgaría tres únicos deseos, y que los pensará muy bien porque no habría ninguno más. El feligrés anduvo nervioso cavilando contra reloj lo que pediría. Finalmente, pidió que su mujer muriera y que la suplantara una más joven. Se hizo su voluntad pero en el velorio (donde le contaban todas las cosas que ella había hecho en secreto por él) aquel hombre se dio cuenta de que había cometido un terrible error y pidió que la resucitaran. Solo le quedaba ahora un favor, y el pedigüeño se debatía entre la salud y la fortuna. Pero podía ser sano y menesteroso, y podía ser rico y enfermo. Con lagrimas en los ojos, se hinco derrotado ante Dios. Y entonces este le dijo: Te voy ayudar, pídeme ser feliz con lo que tienes".
Pep Marí propone el siguiente modelo en forma de piramide asociado al alto rendimiento. En la base el "Poder aprender" (ser humilde, tener los pies sobre la tierra, un entorno que ayude), luego "Querer aprender" (pagar todo el precio que implican las metas que te trazas), más arriba "Saber aprender" (tener claro el proceso de aprendizaje incluyendo el aprender de los errores) y por último "Demostrar lo aprendido" (poder rendir bajo la presión de la competencia).