domingo, 3 de julio de 2016

Leti

No la veía hace más de quince años. Habíamos estudiado juntos en la Facultad y nos unió eso de "ser del interior". Estaba dando una charla en sus pagos, apareció y se quedo en el fondo. Cuando termino la charla se acerco y me pasa eso que me paso con la gente querida de retomar el vinculo exactamente en el mismo lugar que lo dejamos. Me invito a su casa, me presento a su esposo, sus tres hermosos hijos y cenando en familia nos actualizamos esos quince años con un rico vino y sus pizzas caseras. Luego me llevo de regreso a donde estaba alojado y me quede con la tibia sensación en el alma de que tener amigos como ella -aunque nos veamos cada quince años- es una de las cosas más lindas que hay.