Estoy leyendo el libro "Entrenando sueños" de Luis Barrionuevo, quién ha sido preparador físico de las Leonas por muchos años. Al inicio de una temporada compro veinticinco plantas y a cada una de ellas le clavo un palito con un valor y les dijo a las jugadoras que si querían cumplir las metas deberían cuidar los valores del equipo. Cada jugadora se llevo una planta a su casa y en el cuidado de esa planta se simbolizaba el apego y cuidado de los valores del equipo. Los grandes equipos se aferran firmemente a una serie de valores, los cuidan, los viven, tienen rituales en donde los hacen presentes. Un gran equipo se encolumna detrás de valores. Los ponen por delante de sus intereses individuales y son una marca de su identidad grupal.
Pep Marí propone el siguiente modelo en forma de piramide asociado al alto rendimiento. En la base el "Poder aprender" (ser humilde, tener los pies sobre la tierra, un entorno que ayude), luego "Querer aprender" (pagar todo el precio que implican las metas que te trazas), más arriba "Saber aprender" (tener claro el proceso de aprendizaje incluyendo el aprender de los errores) y por último "Demostrar lo aprendido" (poder rendir bajo la presión de la competencia).
