Estoy leyendo el libro "Entrenando sueños" de Luis Barrionuevo, quién ha sido preparador físico de las Leonas por muchos años. Al inicio de una temporada compro veinticinco plantas y a cada una de ellas le clavo un palito con un valor y les dijo a las jugadoras que si querían cumplir las metas deberían cuidar los valores del equipo. Cada jugadora se llevo una planta a su casa y en el cuidado de esa planta se simbolizaba el apego y cuidado de los valores del equipo. Los grandes equipos se aferran firmemente a una serie de valores, los cuidan, los viven, tienen rituales en donde los hacen presentes. Un gran equipo se encolumna detrás de valores. Los ponen por delante de sus intereses individuales y son una marca de su identidad grupal.
Los psicólogos Baltes y Staudinger plantean este modelo en donde selectividad consiste en elegir tus oportunidades y definir metas alcanzables, optimización va de buscar el mejor rendimiento posible en ellas y la compensación va de encontrar estrategias para compensar las limitaciones que tenemos. Llevémoslo a un ejemplo que explica Pacho O´Donnell en el libro "La nueva vejez": En una entrevista televisiva le preguntaron al famoso pianista polaco-estadounidense Arthur Rubinstein cómo hacía para vencer la edad y seguir siendo el concertista de piano número uno a los 90 años. Respondió: “En primer lugar, de todo el repertorio musical he elegido las piezas que más me gustan y con las que me siento más cómodo [selección]. En segundo lugar, practico todos los días las mismas horas, pero como ensayo menos piezas, dedico más tiempo a cada una [optimización]. Por último, cuando tengo que interpretar movimientos que requieren de más velocidad en mis dedos de la que puedo conseguir, h...
