El estaba siempre fluyendo y viviendo completamente en el momento presente, respondiendo y adaptándose a lo que sucedía alrededor de el, más que reaccionando y luchando contra eso. El parecía permitir a las situaciones que le hablaran, el las observaba y aprendía de ellas. El estaba siempre optimista, apoyaba, animaba, era amable, y generoso. sin dejar que los otros se hagan responsables también. Nunca se quejo de ir a entrenar, alguna molestia, o sentirse deprimido cuando juagaba mal o perdían un partido. El parecía muy feliz de estar vivo. Tampoco recuerdo que se hacían jugadas exclusivas para el o que buscaba que se alaben sus talentos. El era siempre un "nosotros" y no "yo". El amaba el deporte y que el equipo crezca y no se quejaba si otros compañeros no podían hacer esta o aquella jugada o si no eran como él.
Psicólogo Deportivo. No hay forma de competir contra alguien que se divierte haciendo lo que hace.