Para el aficionado todos los puntos valen lo mismo. Para el profesional los puntos "hablan". Hacer un triple después de un triple, cerrar el cuarto convirtiendo, meter el primer doble en el último cuarto ganando por diez, meter siete puntos seguidos, son todos mensajes que afectan la dinámica de un juego. Los partidos transcurren en este quitarle la confianza al rival. El resultado es la expresión de la confianza que cada equipo tiene. Los buenos equipos saben leer lo que esta sucediendo. Son pillos. Aprovechan las oportunidades. Saben que no todos los puntos valen lo mismo.
Los psicólogos Baltes y Staudinger plantean este modelo en donde selectividad consiste en elegir tus oportunidades y definir metas alcanzables, optimización va de buscar el mejor rendimiento posible en ellas y la compensación va de encontrar estrategias para compensar las limitaciones que tenemos. Llevémoslo a un ejemplo que explica Pacho O´Donnell en el libro "La nueva vejez": En una entrevista televisiva le preguntaron al famoso pianista polaco-estadounidense Arthur Rubinstein cómo hacía para vencer la edad y seguir siendo el concertista de piano número uno a los 90 años. Respondió: “En primer lugar, de todo el repertorio musical he elegido las piezas que más me gustan y con las que me siento más cómodo [selección]. En segundo lugar, practico todos los días las mismas horas, pero como ensayo menos piezas, dedico más tiempo a cada una [optimización]. Por último, cuando tengo que interpretar movimientos que requieren de más velocidad en mis dedos de la que puedo conseguir, h...