Martin Osimani (https://twitter.com/osimani_martin) escribió hace unos dias un análisis del "microball" (poner en cancha cinco perimetrales). La parte de su análisis que más me gusto fue la siguiente:
"Parece innegociable para su éxito una hiperactividad casi frenética de toda la alineación para apaliar su flagrante deficiencia. Tanto ofensiva como defensivamente, las virtudes y falencias son explicitas prácticamente. Pero a su vez trae consecuencias indirectas casi tan importantes. Induce al rival a detener su flujo natural de juego para explotar tal evidente ventaja, q generalmente suele concluir en ofensivas estáticas y predecibles. A su vez, su propia deficiencia física de por si, prende las alarmas mas instintivas de cada integrante del equipo q se ve directamente amenazado. Apela a su instinto de supervivencia mas básico y animal."
Me gustó mucho esta idea de la consecuencia de segundo orden que provoca. Esta idea de que desde su "debilidad" se desata su fortaleza.
Los psicólogos Baltes y Staudinger plantean este modelo en donde selectividad consiste en elegir tus oportunidades y definir metas alcanzables, optimización va de buscar el mejor rendimiento posible en ellas y la compensación va de encontrar estrategias para compensar las limitaciones que tenemos. Llevémoslo a un ejemplo que explica Pacho O´Donnell en el libro "La nueva vejez": En una entrevista televisiva le preguntaron al famoso pianista polaco-estadounidense Arthur Rubinstein cómo hacía para vencer la edad y seguir siendo el concertista de piano número uno a los 90 años. Respondió: “En primer lugar, de todo el repertorio musical he elegido las piezas que más me gustan y con las que me siento más cómodo [selección]. En segundo lugar, practico todos los días las mismas horas, pero como ensayo menos piezas, dedico más tiempo a cada una [optimización]. Por último, cuando tengo que interpretar movimientos que requieren de más velocidad en mis dedos de la que puedo conseguir, h...
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