Anoche perdimos por doble suplementario. En esos partidos la felicidad y la frustración están a un tiro de distancia. Frente a esa circunstancia siempre pienso que uno debe ser más grande que la derrota y más humilde que el triunfo. La intensidad de la alegría o de la derrota solo debe durar poco tiempo y luego debemos volver a los procesos, a los planes a mediano plazo, a la metodología de trabajo. Es el mirar el mediano plazo lo que te aleja de definir los juegos en un tiro.
Pep Marí propone el siguiente modelo en forma de piramide asociado al alto rendimiento. En la base el "Poder aprender" (ser humilde, tener los pies sobre la tierra, un entorno que ayude), luego "Querer aprender" (pagar todo el precio que implican las metas que te trazas), más arriba "Saber aprender" (tener claro el proceso de aprendizaje incluyendo el aprender de los errores) y por último "Demostrar lo aprendido" (poder rendir bajo la presión de la competencia).